viernes, 17 de marzo de 2017

Las pruebas por las que pasas le hablan al mundo de lo que vales y a ti de lo que realmente estas hecho


Sin duda alguna que en nuestro caminar por la vida enfrentaremos pruebas, pruebas que en muchas ocasiones nos producirán malestar sea por el desgaste físico, mental y emocional aunado a la prueba o sea incluso por el resultado adverso de ésta, pero incluso en este escenario hay mucho de bueno en la prueba pues habla de nuestra valía y de lo que estamos hechos.

A nadie la gusta batallar, menos batallar con lo que viene siendo su proyecto de vida. Estas batallas por lo general desgastan física, emocional, intelectualmente hablando. Pero vistas desde otra perspectiva podemos ver las pruebas como algo necesario, incluso tal vez indispensable, para generar carácter, madurez, trascendencia.

¿Por qué sería una prueba indispensable para generar carácter, madurez, trascendencia? Déjame te contesto con un ejemplo, ¿podría un deportista alcanzar su máximo nivel de habilitación si no estuviera sujeto a pruebas, en este caso físicas?  Piensa en esto y verás que se requiere un obstáculo para que enfocando en él nuestros esfuerzos podremos desarrollar algo que no teníamos pero que tenemos el potencial de llegar a tener: carácter, madurez, trascendencia.

¿Y a qué nos referimos con carácter, madurez, trascendencia? Carácter es lo que pensamos, madurez lo que sentimos y trascendencia lo que transmitimos. Carácter son las ideas, los pensamientos, sobre y con los que construimos nuestra vida y nuestro entorno. Madurez son las emociones  y sensaciones aunadas a lo que experimentamos. Trascendencia es lo que damos y dejamos en los demás y en el mundo que nos rodea.

Todo ello está en un estado primordial cuando nacemos, luego entonces tenemos que desarrollarlo en el transcurso de nuestra vida, siendo para esto necesario ejercitarlo, cultivarlo, practicarlo lo cual necesaria y forzosamente lleva esfuerzo, mucho esfuerzo, mismo que a veces dará resultado y a veces no.

En esto último quiero hacer una aclaración ya que cuando menciono que a veces dará resultado y a veces no me refiero a que a veces conseguirás las metas, sueños y objetivos que te has planteado tal cual, pero en otras ocasiones no los conseguirás. Independientemente de ello el esfuerzo impreso en el logro de lo planteado generará en ti esos cambios en tu persona que enmarcamos como carácter, madurez, trascendencia. 

Volviendo al ejemplo inicial,  es igual que aquel deportista que aunque no logre ganar una competencia los beneficios de la práctica ejercida cuando buscaba ello queda en su persona para siempre, y no me refiero sólo al aspecto físico sino también al emocional e intelectual pues el ejercicio requirió constancia, disciplina, esfuerzo y pasión.

En nuestro andar por la vida tendremos pruebas, eso no podemos evitarlo, pero si podemos abordarlas con una actitud diferente cuando vemos el beneficio que en nuestro carácter, madurez, trascendencia las mismas traen en nuestra persona.

Dicen que en las luchas que libramos en nuestra vida no debemos de perder de vista el objetivo de las mismas, es así que incluso en las pruebas más aciagas, infortunadas o azarosas no debemos olvidar que ellas son solo un medio para llegar a un fin, después de todo las pruebas por las que pasas le hablan al mundo de lo que vales y a ti de lo que realmente estas hecho.


Roberto Celaya Figueroa, Sc.D.
Formación • I+D+i • Consultoría
Desarrollo Empresarial - Gestión Universitaria - Liderazgo Emprendedor

Este artículo puede verse en video en https://youtu.be/EHJCYSnp7aY

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