Si todas nuestras
decisiones se basaran únicamente en lo que podemos medir, saber o conocer a
ciencia cierta, pocas serían las acciones que realizaríamos y menos aún las
metas, objetivos y sueños que conquistaríamos, afortunadamente tenemos la
voluntad que nos permite ir adelante incluso cuando tenemos todo en contra y
lograr lo que parecería imposible.
“Ya no puedo más”,
¿cuántas veces has dicho o escuchado esto?, más aún ¿cuántas veces después de
haber dicho o escuchado esto has visto cómo es que se puede ir más allá y
lograr lo que uno se propone?
El ser humano le ha
dado un peso enorme en la actualidad a la razón y el conocimiento. Esto no
tiene propiamente nada de malo, pero hay cuestiones que la sola razón o el
conocimiento no pueden resolverse y que en muchas ocasiones son las que hacen
la diferencia entre avanzar o no avanzar, entre lograr o no lograr. Una de
estas cosas es la voluntad.
Si vemos la historia
de la humanidad y sus grandes logros, tanto individuales como comunitarios,
podremos encontrar un sinfín de ejemplos donde el sentido común indicaba
desistir. Cuestiones de recursos, tiempo, opinión, etc. pudieron en su momento,
usando la razón y el conocimiento, indicar que lo mejor era no continuar, pero
el tiempo (y los logros que se obtuvieron) han demostrado lo equivocado que
pudieron estar estos razonamientos.
Todavía en la
actualidad, y a lo mejor te ha pasado, hay cuestiones por las que las personas,
de manera individual o social, estamos luchando, cuestiones que prácticamente
parecen irresolubles pero que algo en nuestro interior nos dice que no podemos
aspirar a menos, y ese aspirar a menos es conformarnos con lo que tenemos, con
lo que somos.
El ser humano es un
ente constantemente inconforme. Siempre quiere tener más, ser más, lograr más.
Esto está bien pero debe mesurarse para no perder en este perseguir cosas la
esencia de uno, es más, puede uno usar esto para avanzar hacia estado de
desarrollo como persona, y por ende como comunidad, cada vez mejores, cada vez
más excelentes.
En una ocasión
hablando con un amigo sobre algo que quería él emprender, comenzó diciéndome lo
mucho que le gustaba la idea, la pasión que sentía por lo que quería hacer al
grado de a veces no dormir de la emoción, luego comenzó a enumerarme los contras
que la idea tenía. Eran contras muy claros, muy concretos, cuestiones de tiempo
y dinero encabezaban la lista. Al terminar de platicarme eso le comenté cómo es
que yo había notado su voz diferente, visto sus facciones diferentes, cuando
hablaba de lo mucho que le emocionaba la idea y luego cuando habló de todo lo
que tenía en contra. “¿Con cuál es esos dos estados de ánimo te quedarías?” –le
pregunté. “Con el primero” -me contestó.
“Entonces no la
pienses tanto –le dije- haz lo que desees con tal ímpetu que, como me has
dicho, no puedes ni dormir, ya que incluso aunque no lo logres te sentirás
satisfecho de haberlo intentado, de otra forma no solo no logras sacar eso que
ahorita te quema por dentro, sino que ni siquiera darás una oportunidad de alcanzar
lo que deseas”.
La voluntad se
refiere a esa fuerza que todos en un momento u otro de nuestra vida hemos
sentido en nuestro interior y que pasa incluso por encima de esas voces
racionales que en nuestra cabeza nos dicen “no”, logrando que avancemos teniendo
todo incluso en contra. Esa fuerza no es ajena a nosotros, no es extraña o
externa, dado que es nuestra podemos hacer uso de ella, todo estriba en apagar un
poco la razón, por decirlo en cierta forma, y enfocarnos, como mi amigo del relato,
en el fuego interno que nos motiva a andar, a luchar, a lograr.
Optar solo por la razón
para resolver todo en nuestra vida es como querer caminar solo con una pierna,
es posible, aunque difícil, pero si a ese andar lo dotamos de razón y voluntad
nuestro andar no solo es más suave, sino más decidido, después de todo la
voluntad logra sueños que para la razón parecieran irrealizables.
Roberto
Celaya Figueroa, Sc.D.
Formación
• I+D+i • Consultoría
Desarrollo
Empresarial - Gestión Universitaria - Liderazgo Emprendedor
Este
artículo puede verse en video en https://youtu.be/wSiZPWvfC_U
También puede descargarse gratis el libro “Tu
Palabra es Verdad -365 citas y reflexiones- Tomo 3”, desde www.rocefi.com.mx (Menú “Libros” Sección “e-book gratis”)
No hay comentarios:
Publicar un comentario