Los sueños, las metas, aquello que sentimos
que tenemos que lograr en nuestra vida, guarda la proporción entre el esfuerzo
y la conquista, es decir, mientras mayor sea uno mayor será lo otro, como
quiera que sea y a pesar de los pesares, no lograr eso que deseamos supongo es
aún más difícil de aceptar que todo el sacrificio para lograrlo.
Quiero que pienses en la conquista del polo
norte, de la cima del Everest, de la luna, por no mencionar más que algunas de
las grandes proezas de que está matizada la historia de la humanidad en todas
las áreas, ¿te imaginas todo el esfuerzo que detrás de cada logro individual o
colectivo existe? Ahora hazte esta pregunta ¿ese esfuerzo se compensó con el
logro de la meta?
Tengo una frase personal en la que señalo
que el esfuerzo siempre será momentáneo pero que la conquista de la meta es
para siempre. Piensa en esto: todo esfuerzo llega un momento en que termina,
pero lo que hayas logrado quedará ya para siempre en tu vida como un éxito para
ti.
Con esto en mente quiero hacerte ver esos
momentos de desasosiego donde la carga que implica el esfuerzo pesa tanto que
tentados estamos a tirar todo por la borda y a dejar que el fracaso nos arrope.
Tengo otra frase en la que digo que ante el cansancio de nuestras luchas uno
tiene todo el derecho de descansar, pero nunca de claudicar en lograr lo que
nos hemos propuesto.
Quiero tengas en mente ambas frases. Cuando
cansado estés por la lucha, descansa, retírate, toma un respiro, pero siempre
ten en mente que todo tu esfuerzo solo será momentáneo y que una vez que logres
la meta ese esfuerzo se diluirá cediendo su espacio al gozo de la conquista.
Otro ejercicio que puedes hacer y que
recomiendo es pensar en algún logro que te llene de orgullo, que te haga sentir
sumamente satisfecho contigo. Puede ser un logro personal, profesional, etc.,
pero debe cumplir la característica de ser algo que realmente te haga sentir
bien, piensa en todo lo que en su momento tuviste que esforzarte para
conseguir, momentos en que seguramente el fantasma de la claudicación sacó su
cabeza sin que te lograras amedrentar por ello, ¿tu vida sería la misma si te
hubieras dado por vencido?
Ahora bien, en este punto de la
argumentación quiero hacerte ver una cosa, el esfuerzo y el logro de la meta
son dos cosas relacionadas pero distintas, eso ya se ha comentado, lo otro que
debes tener en mente es que toda lucha que emprendas te estará formando, no,
mejor aun: transformando, en una persona diferente, con mayores recursos, con
mayor carácter, con mayor fortaleza, es como un entrenamiento solo que en este
caso aunque logres la meta el cambio personal no desaparece sino que te
habilita para lograr más y mejores cosas en tu vida.
Las batallas que constantemente estarás
enfrentando en tu vida lograrán en ti grandes cambios pues modificarán la
manera en que tienes de ver el esfuerzo y el logro, de la misma forma los
sacrificios que el logro de las metas impliquen dejarán su espacio a la
satisfacción de haber conseguido lo que te habías propuesto, así que no lo
olvides: un sueño puede ser algo difícil de lograr, no lograrlo es aún más
difícil de aceptar.
Roberto
Celaya Figueroa, Sc.D.
Formación
• I+D+i • Consultoría
Desarrollo
Empresarial - Gestión Universitaria - Liderazgo Emprendedor
Este
artículo puede verse en video en https://youtu.be/OGafg5UQCHE
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