Una frase muy conocida por todos señala que
a la oportunidad la pintan calva, esto hace referencia a lo difícil que es
poder atraparla, como si quisieras atrapar a un calvo de sus cabellos, pero al
mismo tiempo implica el estar preparado para aprovechar la oportunidad.
¿Te gustaría ser Jeff Bidelman? Jeff
Bidelman estaba realizando trabajos de limpieza en una casa que estuvo
abandonada por 20 años, cuando se derrumbó una parte del primer piso, cayendo
varias monedas de oro sobre él. Se estima que el valor real de las piezas
podría ser de 200,000 dólares, ¿te gustaría ser él? La historia anterior,
aunque real, son esos casos de uno en un millón donde el golpe de suerte que le
cambia para siempre la vida a una persona llega sin que uno siquiera lo
imagine.
La vida real es un poco ¿o un mucho?
diferente. Más allá de las monedas sin mucho valor que uno pueda encontrar en
la calle o incluso de ese billete que olvidamos en un pantalón y nos sorprende
encontrarlo en algún momento, nuestra vida transcurrirá sin que encontremos un
tesoro como el que encontró Jeff.
Pero el no encontrar un tesoro no quiere
decir que no tengamos ya uno. Piensa en la capacidad que tienes de pensar, de
sentir y en el gran milagro que implica el estar vivo y poder construir tu
vida, vamos, piénsalo, ¿cuánto vale eso?
En una ocasión en un taller de liderazgo
alguien comentó, a mi comentario anterior, que el prefiriera de todas formas
encontrarse un tesoro. Yo le pregunté que
si cuánto le gustaría encontrarse a lo que me dijo que con un millón de dólares
para empezar se conformaría. Muy bien –le contesté yo-, supongamos que alguien
te ofrece un millón, no, mejor dos millones por tus ojos. Te quedarías ciego
pero tendrías dos millones, ¿aceptarías? La persona no tuvo más que aceptar que
no, que por nada del mundo vendería su vista. Bueno –entonces le dije- acabas
de descubrir que ya posees un tesoro que supera al que inicialmente deseabas
encontrar.
Bueno, tenemos un tesoro, podemos estar de
acuerdo, pero ahora lo que falta es que le saquemos provecho, ¿y cómo es eso?,
pues explotando nuestros potencialidades, habilidades y capacidades y
aprovechando cada momento que la vida nos presente para alcanzar nuestra
excelencia en la misma.
El trabajar nuestra persona tiene muchas
aristas, no solo intelectuales como pudiera pensarse sino también emocionales e
incluso espirituales, ese trabajar va de la mano con desarrollar nuestro
carácter como guerreros en una vida donde las oportunidades se nos presentan
pero que depende de nosotros el aprovecharlas.
En una ocasión en otro taller de liderazgo
hicimos una dinámica sencilla. Todos los participantes parados en círculos
debían tener las manos en la espalda y no debían separarlas. Yo tomaba una
pelota, suave, de esas que se inflan con aire, y se las lanzaba para que la
atraparan. Obvio que nadie podía. ¿Qué pasa? –les pregunté. La respuesta fue
que con las manos en la espalda no podían atrapar la pelota. ¡Exacto! –les
dije- ahora piensen cada que no logren algo ¿qué es lo que me falta para
alcanzar eso que no puedo?
Fíjate en la pregunta, el cuestionamiento
no va en función de ¿por qué no puedo alcanzar esto o lo otro que quiero?, ya
que por experiencia sé que las razones que da la gente en su mayoría va hacia
cuestiones ajenas a ellas que les impide lograr lo que quieran, como si
quisieran hacer ver que si no han logrado algo es por algún factor externo que
se los ha impedido. La pregunta va hacia ese ámbito personal de la
responsabilidad individual donde siempre, ante un logro que no se ha
concretado, habrá un área de oportunidad para mejorar.
Cada momento que experimentemos en nuestra
vida esconderá detrás de sí oportunidades para ser y hacer, para crecer como
personas y para realizarnos como seres de excelencia, pero eso, como todo,
requerirá de nuestra acción decidida, después de todo como dicen que a la
oportunidad la pintan calva ¡asegúrate de al menos tú no estar manco!
Roberto
Celaya Figueroa, Sc.D.
Formación
• I+D+i • Consultoría
Desarrollo
Empresarial - Gestión Universitaria - Liderazgo Emprendedor
Este
artículo puede verse en video en https://youtu.be/NXiJA2bm0YY
También del mismo autor: Curso internacional para
el mundo de habla hispana “¿Tu helado se
derritió? -Construcción dinámica de liderazgo trascendental-”. Más información en: https://go.hotmart.com/B91847525Q

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