Así como el árbol más frondoso nace de una pequeña semilla, de la misma forma nuestras más grandes metas nacen de los sueños que sobre ellas tenemos, y siguiendo el símil del árbol, los frutos de éste serán los logros que obtengamos de realizar nuestros sueños a través de trabajar por ellos.
Cuando en liderazgo, motivación y
emprendedurismo hablamos de sueños, no nos referimos a ese estado onírico
propio de cuando dormimos, sino a la ideación activa en nuestra mente de las
metas y objetivos que queremos lograr. El término sueño dota a esas metas y
objetivos de una íntima esencia personal diferente a las metas y objetivos
aunados con cosas ya que éstos, nuestros sueños, implican deseos, anhelos y
esperanzas que tienen que ver con nuestra propia esencia y nuestro más grande
potencial.
Con todo y todo y aunque suene
contradictorio, al hablar de estos sueños, es decir, de esas metas y objetivos
que no solo buscan tener más sino hacernos ser más, estamos hablando de una
situación donde la característica validadora de estas ideaciones mentales
requieren estar lúcidos, es decir, bien despiertos.
Cuando digo que se requiere estar bien
despiertos me refiero a que más allá de los castillos en el aire, hablando
coloquialmente, nuestros sueños para ser vistos como partes de un proceso de
logro y conquista, requieren claridad en cuanto a los qué, cómo, dónde, con
qué, por qué y para qué.
Un buen ejercicio es que a esas metas y
objetivos que te propongas les apliques la “prueba de fuego” de pasar las
preguntas mencionadas anteriormente, de no ser así tal vez se requiera trabajar
un poco más con el sueño para tener claridad en cuanto a él antes de emprender
las acciones que creamos convenientes. Ahora bien, no quiere decir que las
preguntas que hemos mencionado deben tener en todos los casos respuestas
concretas, amplias, detalladas, pero al menos una aproximación a ellas que nos
permitan guiar con sentido nuestras acciones.
Y ya que hablamos de acciones, la
realización de todo sueño requiere de una extrema actividad. De la misma forma
quiero aclarar que esa actividad, contrariamente a lo que pudiera pensarse, no
se refiere solo a las acciones que emprendamos sino también a los pensamientos
y las emociones que comprometamos con las mismas.
Es por eso que al referirnos a la
realización de los sueños hablamos de estar bien activos, ya que esa actividad
incluye, claro, las acciones que emprendamos, pero también las ideas y
sentimientos que pongamos en ello.
Por esto último es que en muchas ocasiones
lo que las personas emprenden no llega muy lejos: porque se tiene, eso sí, una
meta bien clara así como acciones necesarias para lograrlas, pero no hay ese
compromiso mental y emocional por lo que a la primera de cambios o ante el
desgaste de las pruebas que se presentan se desiste de buscar el sueño.
Así como las preguntas que podemos hacernos
para evaluar la claridad de nuestros sueños, de la misma forma la “prueba de
fuego” para evaluar la calidad de nuestras acciones consiste en analizar las
ideas y emociones que subyacen en las mismas, si dichas acciones carecen de ese
nivel de compromiso habrá que tener mucho cuidado pues faltaría un ingrediente
clave para conseguir lo que nos proponemos y que yo llamo pasión.
¿Cuál sería la solución de esos dos
aspectos, es decir, de los sueños y de las acciones si no pasan las pruebas de
fuego mencionadas aquí? Una solución que desde siempre se nos ha dicho: más que
tratar de crear ese fuego interno que nos impela a avanzar en la vida, debemos
de seguir aquellos andares que en cada paso nos hagan vibrar, sentirnos vivos,
y saber que estamos llamados a soñar y lograr eso que nos propongamos.
La claridad de nuestros sueños y la calidad
de nuestras acciones nos permiten evaluar el camino que hemos decidido andar y
evaluarnos como personas en cada paso que damos, después de todo para
vislumbrar un sueño valioso hay que estar bien despierto y para realizarlo,
bien activo.
Roberto
Celaya Figueroa, Sc.D.
Formación
• I+D+i • Consultoría
Desarrollo
Empresarial - Gestión Universitaria - Liderazgo Emprendedor
Este
artículo puede verse en video en https://youtu.be/HMsrdjll4uA
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